domingo, 7 de febrero de 2010

Día 25 La Ye Ciudad Bolivar

Salimos temprano y escuchando las recomendaciones que los camioneros nos hacían de la carretera, todos nos comentaban que tuviéramos mucho cuidado, porque más adelante empezaba la sierra, estaban arreglando varios deslaves y que siempre había neblina, que no nos pegáramos mucho a los tráileres porque hay veces que no pueden subir y se van para atrás, no creímos que fuera para tanto ya que donde estábamos se veía todo muy bien, pero al llegar a la sierra el camino se puso medio feo ya que estaba lloviendo y se empezó a cerrar la neblina que no se veía a mas de 3 metros y había muchos camiones transitando la carretera, decidimos pararnos y aprovechar a desayunar, antes del desayuno se paro una moto Yamaha XT, era un Danés que tenía 10 meses viajando, e iba rumbo a México, le prestamos liquido desempañante para limpiar sus lentes y nos comento que adelante estaba peor el camino, por lo que decidimos ponernos los impermeables y tapar lo que se podía mojar, ya en la carretera lloviendo y con mucha neblina, pasamos una parte donde estaban arreglando el camino, a Lalo le dan paso y venía un camión de frente que al orillarse, como había lodo se fue de lado, sin ninguna consecuencia, al terminar la neblina empezó una gran bajada con paisajes excelentes y buena carretera, llegamos a Medellín una ciudad grande muy bonita, pero con mucho tráfico y otra vez demasiadas motitos que se meten por todos lados, decidimos quedarnos en La Pintada, pero ya casi para llegar nos encontramos a un amigo motociclista que nos recomendó quedarnos en el pueblo donde él vive, que se llama Ciudad Bolivar, tuvimos que manejar unos 30 Kms más pero valió la pena, una carretera al lado de una cañada muy bonita, él mismo nos llevo a un hostal muy acogedor en el que nos atendieron de maravilla, para empezar llegando nos dieron una águila bien fría, es la cerveza que nos gusto más de Colombia, después una comida muy buena, nuestro amigo Yeison Vera quedo de regresar más tarde para platicarnos de su Ciudad, mientras lo esperábamos jugamos un billarcito y nos tomamos un aguardiente Antioqueño, para la digestión, al llegar Yeison, fue con otro agradable amigo Gabriel con el que intercambiamos platica de nuestra forma de hablar y la de ellos, en eso se fue la luz en el pueblo y no nos quedo más que ir a dormir.

1 comentario:

  1. amigos desde Ciudad Bolivar, queremos darle gracias por su comentario de nuestro Municipio, tenemos muchas cosas mas para ofrecerles y darles, la belleza natural el arraigo de la gente y sobre todo lo mas espectacular, la amistad

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